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ALIMENTOS PARA EL ESPÍRITU


La pregunta más importante.

    Durante mi segundo semestre en la universidad, nuestro profesor nos dío un examen sorpresa.  Yo era un estudiante consciente y leí rápidamente todas las preguntas, hasta que leí la ultima:

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"¿Cuál es el nombre de la mujer que limpia nuestras aula.?"

Seguramente esto era algún tipo de broma.  Yo había visto muchas veces a la mujer que limpiaba la universidad.

Ella era alta, cabello oscuro, como de cincuenta años, pero ¿cómo iba yo a saber su nombre?

Entregué mi examen, dejando la última pregunta en blanco.

Antes de que terminara la clase, alguien le preguntó al profesor si la última pregunta contaría para la nota del examen.  "Absolutamente", dijo el profesor.  "En sus carreras conoceran muchas personas.  Todas son importantes.  Ellas merecen su atencion y cuidado, aunque solo le sonrian y le digan ¡hola!.  Nunca olvidé esa lección.  También aprendí que su nombre era Maria.

TODOS SOMOS IMPORTANTES

Donando sangre.

Hace muchos años, cuando trabajaba como voluntario en un hospital de la ciudad, conocí a una niñita llamada Liz quien sufría de una extraña enfermendad.  Su única oportunidad de recuperarse, aparentemente, era una transfusión de sangre de su hermano de 5 años, quien había sobrevivido milagrosamente a la misma enfermedad y había desarrollado los anticuerpos necesarios para combatirla.  El doctor explicó la situación al hermano de la niña, y le preguntó si estaría dispuesto a dar su sangre a su hermana.  Yo lo vi dudar por sólo un momento antes de tomar un gran suspiro y decir:  "Sí, lo haré, si eso salva a  Liz."

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Mientras la transfusión continuaba, él estaba acostado en una cama al lado de la de su hermana, y sonriente mientras nosotros lo asistíamos a él y a su hermana, viendo retornar el color a las mejillas de la niña.   Entonces la cara del niño se puso pálida y su sonrisa desapareció.  Miró al doctor y le preguntó con voz temblorosa:  "¿A qué hora empezaré a morirme?".

Siendo sólo un niño, no había comprendido al doctor; él pensaba que le daría toda su sangre a su hermana.  Y aun así se la daba.

DA TODO POR QUIEN AMES.

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