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EL
COCACIDA ES EL PREVARICATO |
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¿QUIÉN MATO AL CATO? Cuando Evo Morales volvió al Chapare, vió con estupor que su cato habia sido completamente erradicado. De pura rabia se le blanquearon las hojas…digo: los ojos. No podía creerlo: de cocalero se había convertido en cocacero. No podía ser: no sólo había perdido el cato, sino más aún: el re-cato.
Sólo tres personajes de su entera confeanza, digo…confianza, a quienes había encomendado el cuidado de su cato, podían ser los responsables: el juez: Prevaricato; el policía: Desacato y el político, Mentecato.
El damnificado interpaleó… digo: interpeló a los sospechosos, que a su turno le contestaron más no le contentaron:
Prevaricato: “Le juro por la sagrada hoja sagrada que yo no fuí”.
Mentecato: “El erradicator es el policía”
Desacato: “Le juro por el verde (olivo ¿o será K’ olivo? que yo no fuí”.
Evo comprendió que la única solución para llegar a la verdad era consultar en la hoja millonaria… digo: a la hoja milenaria. La respuesta fué la siguiente:
“DOS MIENTEN Y SÓLO UNO DICE LA VERDAD. HAY UN SOLO ERRADICATOR”.
¿Quién sería el responsable de la hecatombe del cato de Evo?. Sus esperanzas estaban más verdes que la propia hoja chapareña.Sólo un retórico podía descifrar aquél FUEGO… digo JUEGO DE PALABRAS (remarcamos, únicamente un retórico y no un político … digo: un reteórico).
¿Cuál fué la sentencia del retórico?
Su respuesta es la siguiente: “EL COCACIDA ES…”
La categórica respuesta del retórico fue la siguiente:
"EL COCACIDA ES PREVARICATO" ¿Cómo llegó el retórico a descubrir la verdad?
Muy sencillo: interpretando a la luz de la lógica, tanto las declaraciones como el veredicto de las hojas de coca.
Según las declaraciones, el único acusado era Desacato. Consecuentemente, si el responsable hubiera sido el policía, al asegurar que él no fue, hubiera mentido. En este caso, Mentecato, el acusador del uniformado, hubiera dicho la verdad. En suma, si el catocida hubiera sido Desacato, dos de ellos hubieran dicho la verdad y el otro hubiera mentido. La lógica descarta esta posibilidad, por tanto: Desacato no había erradicato... digo: erradicado el cato.
Siguiendo con el análisis, consideremos que el erradicator fue Mentecato; entonces, según las declaraciones, al aseverar Desacato que era inocente, decía la verdad; Mentecato acusó al policía, por tanto habría mentido. Prevaricato había jurado su inocencia, consiguientemente habría dicho la verdad; pero, de acuerdo a la razón, esta posibilidad tampoco es factible porque sólo uno estaría mintiendo y dos sostendrían la verdad. Así Mentecato tampoco es el erradicator.
Finalmente, asumamos que el erradicator es Prevaricato. En estas circunstancias, Desacato habría manifestado la verdad al enfatizar su inocencia; Mentecato haría honor a su nombre al acusar al policía y Prevaricato tampoco habría dicho la verdad al sostener que era inocente. De acuerdo con este análisis, y en concordancia con la hoja sagrada, dos mienten y uno dice la verdad, lo que nos lleva al irrefutable razonamiento de que el erradicator es Prevaricato.