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APRENDIENDO
A CRECER


Eric Mac Eachran Ligerón
Alumno de Ing. Comercial
 UNIDAD ACADÉMICA COCHABAMBA

Queridos socios del aprendizaje, me siento feliz y honrado al poder dirigirme a todos ustedes mediante este artículo.

Yo al igual que ustedes soy un alumno de esta GRAN universidad, digo y recalco "gran", no por que tengamos la infraestructura mas grande de Bolivia entre las universidades que por cierto si la tenemos, no lo digo tampoco por el excelente nivel académico del cual gozamos ni por la GRAN cantidad de convenios, becas, servicios y facilidades que tenemos, lo digo por el GRAN aporte de idóneos profesionales a este país que grita desesperadamente que lo salven, y principalmente por el GRAN apoyo moral sincero y amigable que recibimos de nuestros directores de carrera, docentes y también de todo el cuerpo administrativo que conforman esta gran familia llamada UNIVALLE.

En esta oportunidad no quiero tan solo centrarme en nombrarles y enumerarles la infinidad de ventajas y beneficios a las que tenemos derecho por ser parte activa de la mejor universidad del país. Quiero narrarles de manera muy practica y divertida el como esta GRAN universidad cambio mi vida y no estoy exagerando por que cuando termine mi pequeño relato se darán cuenta que el norte de mi vida cambio sustancialmente o tal vez sea mas apropiado decir que encontré un norte donde apuntar, una meta que alcanzar, un cielo que tocar y un sueño que vivir.

Tras 14 años de vida colegial, (no fue un error de imprenta dice 14) salte al difícil y competitivo mundo universitario sin tan siquiera una pequeña referencia de lo que llamaban la "U".

Así pues comencé mi vida universitaria con muchas ganas de hacer algo; de conseguir algo, pero lamentablemente y creo que es un factor muy común en los bachilleres de nuestro país, el no tener ni idea de lo que era ese "algo".

En ese momento comenzó la preparación masiva y fuerte de todos nosotros, bachilleres, para rendir un examen de ingreso y así poder acceder a una de las pocas plazas o vacantes de una universidad que no viene al caso mencionar el nombre.

Tras arduas noches de desvelo e incansable estudio, rindo el tan temido y esperado examen de ingreso de una manera positiva, con una alegría desbordante me preparo para mi vida universitaria.
Fue un semestre del que podemos rescatar muchas vivencias, anécdotas y pequeñas historias que pude vivir, pero lamentablemente fue lo único rescatable, en ese momento me puse a dudar de mi capacidad, de mi fuerza de voluntad, de mi intelecto y sobre todo de mi existencia ya que con esas notas mi padre no me dejaría vivo.

Fue así como llegue a UNIVALLE, tras tantos tropiezos me encontraba nuevamente en primer semestre y se me dio la oportunidad de manera casual y muy peculiar, que yo pueda ser un "becado" de la "U" en ese momento me pareció un tanto jocoso los términos utilizados para explicarme que podría trabajar un numero especifico de horas en una de las diferentes oficinas de la universidad y gozar de un descuento en el monto a pagar en el semestre. Así comienza mi pequeña carrera como "becado" en la difícil y atareada dirección de carrera de medicina, digo difícil y atareada debido al numeroso alumnado nacional como extranjero donde los idiomas creaban una pequeña barrera y los malentendidos de una y otra parte, eran pan de cada día, felizmente encontré tres brillantes personas en esa oficina una de ellas era el director de carrera, la otra persona era el jefe de internos y la infatigable y eficiente secretaria, de los que aprendí muchas cosas, tras ligeras reprendidas sobre mi trabajo recibí apoyo y empecé a comprender la GRAN y sabia filosofía que tiene esta Universidad.

No lo niego, conocí a mucha gente entre ellos a Bolivianos, Peruanos, Chilenos y sobre todo Brasileros que sin duda alguna abrieron mi perspectiva y conocimiento del mundo real del que yo muy poco sabia o conocía. Aprendí a tratar bien a todos sin importarme si eran alumnos nacionales o extranjeros, también tuve que hacerlo en momentos que el humor que yo tenia no era el mejor ni el apropiado, ya que tenia un trato directo y personal con terceras personas y con todos los alumnos de la carrera de Medicina.

Este semestre paso de una manera fugaz y de un esfuerzo extremo para mi persona, logre un pequeño objetivo que para mi era un tanto utópico, este pequeño gran objetivo era pasar de primer semestre y así fue, me sentí preparado para continuar, me sentí seguro y sobre todo orgulloso de mi mismo todo lo que en ese momento yo sentía era resultado de mi esfuerzo y de la oportunidad que me dio la Universidad para poder trabajar y solventar de cierta manera mis cuotas semestrales; de una manera muy sutil los diferentes docentes que pude tener fueron los que con sus consejos y sus diferentes presiones académicas hicieron que yo me diera cuenta, que la vida que hasta entonces estaba malgastando era la mía y no le afectaba absolutamente a nadie mas que no fuera a mi mismo.

Desde ese momento adquirí una conciencia de mi existir de la privilegiada situación en la que nos encontramos todos nosotros por ser alumnos de esta prestigiosa Universidad, y de los diferentes sacrificios que hacen mis padres para que yo estudie en la mejor Universidad del país.

Hoy por hoy curso el cuarto semestre de la carrera de Ingeniería Comercial me siento con mucha fuerza y con muchas ganas de titularme de esta Universidad y así poder ofrecerle a este país la oportunidad de ser mejor, de salir de ese hueco y convertirse en un país digno con todas las personas que lo habitan, eso desde mi óptica es lo que persigue UNIVALLE con sus diferentes proyectos, seminarios, cursos y ventajas que día a día las vemos y las tenemos al alcance de nuestras manos.

Gracias a todo lo narrado anteriormente he podido crecer y madurar como hombre, dentro de estas paredes que me vieron llegar como un niño confundido sin saber que era lo que quería y si lo sabia no conocía la manera mas viable para alcanzarlo.

En la actualidad, soy miembro de la Cámara Júnior Internacional del capitulo Cochabamba y gracias a la infatigable búsqueda de nuevos campos de acción y de mejoramiento en todas las áreas de la Universidad se ha podido concretar y firmar un contrato de cooperación institucional entre la Universidad Privada del Valle y la Cámara Júnior Internacional este nos abre una vez mas las puertas a nosotros como alumnos a poder capacitarnos y mejorar como personas para nuestro presente y futuro, cuando vayamos a desempeñar grandes e importantes cargos de nuestro país, como profesionales, en ese preciso momento el país y el mundo comprenderá y sabrá que nosotros estudiamos en la mejor Universidad de Bolivia.
No quisiera terminar sin dejarlos con un pequeño pensamiento:

"Los barcos están seguros en puerto pero no fueron hechos para eso".

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