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Estudio de la Neurocisticercosis en el Hospital Albina Patiño, Clínica Cobija y Caja de Salud CORDES durante el período 1997 - 2002 |
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Ronald Guevara - Victor Saavedra |
Resumen.- Se efectuó un estudio para determinar la ocurrencia de casos de neurocisticercosis en tres instituciones de Cochabamba, en el Hospital Albina R. de Patiño, Clínica Cobija y la caja de salud CORDES entre los años 1997 al 2002. Los objetivos fueron: efectuar una actualización de la información que permita a la población conocer esta enfermedad; establecer la frecuencia según el género de los pacientes; establecer la sintomatología presentada con mayor frecuencia por los pacientes afectados; establecer cuales fueron las complicaciones presentadas; la procedencia de los pacientes, los tratamientos suministrados y los antecedentes alimenticios. El estudio fue retrospectivo a partir de la información contenida en las historias clínicas de los pacientes tratados por neurocisticercosis. Los resultados establecieron que existieron 16 pacientes con Cisticercosis en las tres instituciones durante ese período. La distribución por género fue de 62 % varones (10) y 38 % (6) mujeres. La distribución por síntomas fue de 56% cefalea, 33% crisis convulsiva y el 11% restante presentó otros síntomas. Las complicaciones presentadas fueron 29% vértigo, 26% crisis convulsiva, 24% nauseas, así como 12% alteraciones nerviosas, y 9% otras. Respecto a la procedencia, 62% fue urbana y el 38% rural. La mayor parte de los pacientes ingirió verduras de tallo corto, aunque no se pudo determinar con certeza el agente de la contaminación. El tratamiento más utilizado fue el Albendazol 49%, seguido por Dexametazona 22%, Fenobarbital 13%, Prednisona 13% y tratamiento quirúrgico 3%.
INTRODUCCIÓN La cisticercosis es una enfermedad parasitaria del Sistema Nervioso Central (SNC) producida por la T. solium. El huésped intermediario del parásito es el hombre, quien la adquiere al ingerir la larva enquistada conocida como Cisticerco celulosae. Hay 3 variedades: porcina, bovina y ovina, la primera afecta al hombre. En una enfermedad endémica en Latinoamérica y otros países subdesarrollados, donde es un problema de Salud Pública. En Bolivia existen pocos registros de neurocisticercosis, por tanto el presente trabajo se constituye en un aporte en este campo.
OBJETIVOS Los objetivos fueron:
- Efectuar una actualización que permita informar a la población respecto a esta enfermedad.
- Establecer el número de casos registrados de neurocisticercosis en los años 1997-1992 en el Hospital Albina R. De Patiño, Clínica Cobija y la caja de salud CORDES de la ciudad de Cochabamba.
- Establecer la frecuencia según el género de los pacientes.
- Establecer la sintomatología presentada con mayor frecuencia por los pacientes afectados
- Establecer cuales fueron las complicaciones presentadas
- Cual la procedencia de los pacientes
- Cuales son los antecedentes alimenticios
Cisticercosis y neurocisticercosis Humana
En la cisticercosis humana, habiendo sido el paciente infectado por el parásito, el periodo entre la infección inicial y la aparición de los síntomas es muy variable; éste puede ser de algunos meses o de varios años. En los países latinoamericanos la ubicación principal de los cisticercos es el SNC. La expresión clínica de la cisticercosis es polimórfica; la enfermedad puede ser desde asintomática hasta incapacitante y en ocasiones mortal.
El cuadro clínico depende de si la cisticercosis es subcutánea, muscular u ocular. Cuando afecta al SNC las manifestaciones dependen del número, localización y estado evolutivo del parásito; las más comunes son epilepsia de inicio tardío y cefalea. Su localización más común es la subaracnoidea, seguida de la parenquimatosa.
Actualmente el diagnóstico debe ser apoyado con estudios de imágenes: la tomografía computarizada (TC), así como la resonancia magnética (RM). Esta última es considerada como la técnica de elección en la práctica clínica, ya que es más sensible que la TC para diagnóstico de neurocisticercosis activa. Desafortunadamente estas técnicas de imagen no son accesibles para la mayor parte de la población que padece la enfermedad; por ello se están desarrollando pruebas diagnósticas, económicas y prácticas, orientadas a la identificación de anticuerpos del cisticerco.
La técnica que actualmente ha mostrado mayor sensibilidad (99%) y especificidad (99%) es una basada en la IET. Si la prueba es utilizada en líquido cefalorraquídeo existe la certeza de que se trata de neurocisticercosis, pero si se realiza en suero, un resultado positivo no necesariamente indica la enfermedad, sino el contacto con el parásito; por ello se están evaluando ensayos que determinan la presencia de antígeno parasitario para distinguir entre las infecciones activas y las inactivas o la exposición al parásito.
Caracterización Del Parásito
Morfología.- Un cisticerco es una vesícula de pared translucida que en su interior contiene líquido y un escolex móvil. Mide de 0.5 a 1 cm. Y su escolex esta armado con ganchos.
Ciclo De Vida.- El huevo de Tenia solium es ingerido por un hospedero intermediario (hombre o cerdo), éste es atacado por el jugo gástrico y el embrión hexacanto se libera en el duodeno. El embrión es activo, y con la ayuda de sus ganchos llega a la luz de los capilares para ser transportados hacia órganos y tejidos, una vez en estos pierden los ganchos, se vesiculiza y por brotación de la membrana se formará el escolex típico. Alcanza la madurez a los 3 meses. La figura 1 muestra el ciclo del parásito, y la figura 2 una figura de la misma.
Figura 1. Ciclo de la Tenia solium
Figura 2. Proglótide de Taenia solium
PATOLOGÍA El cisticerco celulosae puede ubicarse en diversos tejidos y órganos en los que ejercen su acción patógena que es principalmente mecánica (obstructiva y/o compresiva). Puede alojarse en diferentes tejidos:
Muscular.- Se manifiesta como un nódulo del tamaño de un maíz, indoloro, de consistencia firme con hipertrofia de los músculos adyacentes y reacción inflamatoria circundante.
Globo ocular.- Puede ubicarse en el humor vítreo y cámara anterior del ojo, produciendo inflamación de las distintas estructuras oculares, en grado variable hasta llegar a la perdida de la visión del ojo afectado.
Sistema nervioso central.- Produce compresión y/o obstrucción de las vías del líquido cefalorraquídeo, e inflamación del parénquima nervioso y meninges.
SINTOMATOLOGÍA La sintomatología se presenta:
En músculo.- Una cisticercosis masiva se manifiesta con un aumento de volumen muscular, pérdida de fuerza y cansancio.
En la localización ocular.- Se presenta una uveítis, iritis, renitis y conjuntivitis.
En neurocisticercosis.- La sintomatología es muy variada: meningitis, encefalitis, aumento de la presión intracraneana, ataques epileptiformes, vértigos, nauseas, alteraciones mentales, e infarto cerebral.
DIAGNÓSTICO La tomografía axial computada (TAC) y la resonancia magnética (RM) son capaces de detectar los hallazgos característicos o altamente sugestivos de cisticercosis del SNC en más del 80% al 90% de los casos y son muy útiles en el seguimiento de la respuesta al tratamiento, pero la sensibilidad de cada método depende principalmente del estadio y ubicación anatómica de la enfermedad. La figura 3 muestra una imagen computarizada de una Tomografía.
Figura 3.Figura 3. Tomografía axial computarizada de corteza cerebral, mostrando dos lesiones quísticas parenquimatosas con marcado edema, en región frontoparietal izquierda. Es evidente la presencia de reforzamiento perilesional en anillo posterior a la administración de contraste yodado, lo cual sugiere la ocurrencia de cambios involutivos en la lesión.
Mientras la TAC y la RM son equivalentes para la detección de la mayoría de los quistes parenquimatosos y granulomas, la RM es mejor para documentar aquellas lesiones quísticas ubicadas en la fosa posterior, el tallo cerebral, el espacio subaracnoideo supratentorial o dentro de los ventrículos cerebrales. Las lesiones calcificadas -evidenciables en la TAC pero no en la RM- pueden ser altamente específicas cuando revelan un patrón de calcificación típico. Además, el aspecto de la lesión en la TAC puede servir para diferenciar los granulomas cistitercósicos de otros tipos de granulomas.
El uso de medios de contraste intravenoso (contraste yodado para la TAC y el gadolinio-ácido dietilén-triamino-penta-acético para la RM), permite a ambas técnicas detectar granulomas parenquimatosos activos, mediante el reforzamiento de la lesión.
Figura 4La figura 4 muestra una imagen de resonancia magnética.
Figura 4. Resonancia magnética nuclear en fase T1, mostrando la presencia de una lesión parenquimatosa quística, única, de baja intensidad, ubicada en la región temporal izquierda. La ausencia de edema e inflamación perilesional indica la existencia de una larva viable.
En base a su mayor disponibilidad, simplicidad y menor costo, la TAC parece una razonable elección para el estudio inicial del paciente. La RM debe usarse cuando es factible la existencia de lesiones "silentes" a la TAC, o cuando un diagnóstico diferente al de cisticercosis del SNC está siendo también considerado.
La sospecha diagnóstica de cisticercosis del SNC puede fortalecerse con la detección de anticuerpos específicos que indiquen exposición previa a antígenos de T. solium, y la ausencia de tales anticuerpos tiene un alto valor predictivo para afecciones neurológicas no-cisticercósicas. Sin embargo, ante la presencia de imágenes características en la TAC o la RM, una reacción serológica negativa no necesariamente excluye el diagnóstico de cisticercosis.
Desafortunadamente, otras infecciones helmínticas, particularmente aquellas ocasionadas por otros céstodos, pueden resultar en la producción de anticuerpos circulantes que reaccionan en forma cruzada con los antígenos de T. solium en algunos ensayos diagnósticos. Tales reacciones falsas positivas pueden ser reducidas grandemente -a expensas de una reducción importante en la sensibilidad de la reacción- cuando se utiliza LCR en vez de suero.
TRATAMIENTO Diversos estudios controlados que han evaluado la eficacia del praziquantel en el tratamiento de la neurocisticercosis parenquimatosa, a la dosis de 50 mg/kg/día durante 15 días, han confirmado su utilidad en tal condición. Sin embargo, mientras la eficacia terapéutica del praziquantel contra quistes viables alcanza apenas el 50-67%, las manifestaciones neurológicas de los pacientes tratados con el compuesto disminuyen en más del 83%. Además, publicaciones recientes han indicado que solo el 15% de los pacientes muestran una completa desaparición de todos los quistes parenquimatosos.
El albendazol, un timidazol con amplias propiedades antiparasitarias, se considera actualmente como la droga de elección en el tratamiento de la neurocisticercosis parenquimatosa. Esquemas de 15 mg/kg/día por 8 días son recomendados en la actualidad, aunque en los pacientes con pocos quistes viables (tres o menos), un curso más corto de 3 días puede ser efectivo también. Los estudios prospectivos controlados que comparan la eficacia de esta droga con la del praziquantel han mostrados uniformemente su superioridad desde el punto de vista de la reducción del número total de quistes (88%), desaparición completa de quistes (55%) y mejoramiento clínico de los pacientes (95%).
Al contrario de lo que ocurre en la mayoría de los países regionales, el albendazol no ha sido aún licenciado para su uso humano en los Estados Unidos. Por lo tanto, algunos autores de ese origen recomiendan un curso inicial de praziquantel y solo si la respuesta es inadecuada, el albendazol se solicitaría directamente al fabricante para ser usado como alternativa sobre bases de uso compasivo.
La dexametasona se comienza habitualmente durante el segundo o el tercer día de terapia y se suspende 2 o 3 días después.
PREVENCIÓN El control de cisticercosis en áreas endémicas depende principalmente del mejoramiento en el saneamiento e higiene personal de la población en riesgo. Un enfoque reciente más específico ha sido el disminuir la prevalencia de infestación por T. solium mediante el tratamiento masivo de poblaciones con dosis tenicidas de praziquantel o niclosamida, de esta manera reduciendo el número de casos de cisticercosis en humanos y en cerdos, rompiendo la cadena de transmisión.
Igualmente, el control práctico y económico de la infección en el cerdo parece factible con la administración de dosis únicas de oxfendazol solo o en combinación con praziquantel. En áreas no-endémicas, los miembros de familia, empleados domésticos y otros contactos cercanos con una historia de viaje a zonas endémicas, deben ser investigados para descartar la presencia de tenias intestinales y tratados consiguientemente.
Ya que los portadores de tenias tienen un riesgo aumentado de cisticercosis como resultado de la auto infección, y en vista de que ellos frecuentemente sirven como una fuente de diseminación de cisticercosis a otros contactos, debe intentarse siempre el despistaje de los contactos familiares sospechosos, para la detección de portadores de tenias intestinales, investigando la eliminación de proglótidos en las heces, mediante técnicas parasitológicas apropiadas.
Se debe recomendar también la realización de TAC cerebrales en aquellos individuos seropositivos, para descartar la presencia de enfermedad detectable del SNC. Los manipuladores del alimentos en áreas endémicas deberían ser sometidos a despistaje y / o tratamiento empírico con drogas tenicidas.
METODOLOGÍA En este trabajo se realizó una recolección de datos referentes a los casos de cisticercosis tratados en los centros médicos: Hospital Albina R. De Patiño, Clínica Cobija y la caja de salud CORDES de la ciudad de Cochabamba. El trabajo se realizo en forma retrospectiva tomando los datos provenientes de la revisión de historias clínicas de los casos tratados durante los últimos 5 años en pacientes que presentaron dicha enfermedad. Los datos fueron analizados estadísticamente para establecer las frecuencias para cada parámetro definido en los objetivos.
RESULTADOS CASOS REGISTRADOS
Los casos registrados en los últimos 5 años en los centros de salud estudiados fueron en número total de 16.Distribución porcentual por género
Pese a ser una enfermedad que no tiene afinidad en cuanto al sexo del paciente fue determinado que en los casos estudiados, 62 % fueron varones (10) y 38 % fueron mujeres (6), como muestra la figura 5.
Figura 5. Distribución porcentual de pacientes por géneroSINTOMATOLOGÍA MÁS FRECUENTE
Los síntomas más frecuentes de la enfermedad fueron: Crisis convulsiva y Cefalea. La figura 6 muestra la distribución porcentual de pacientes por los síntomas que presentaban, tomando en cuenta que fueron estos síntomas los principales motivos de consulta.
La figura 6 muestra la distribución porcentual de los síntomas más frecuentes.
Figura 6. Distribución porcentual de síntomasCOMPLICACIONES
Las complicaciones presentadas fueron vértigo, crisis convulsiva y nauseas en la distribución porcentual que se presenta en la figura 7.
PROCEDENCIA DE LOS PACIENTES:
Como consecuencia de realizar la recopilación de datos en clínicas privadas dentro de la ciudad, el mayor índice de casos fue de procedencia urbana, como se muestra en la figura 8.
Figura 8. Distribución de pacientes por procedenciaANTECEDENTES ALIMENTICIOS
La mayor parte de los pacientes ingirió verduras de tallo corto, aunque no se pudo determinar con certeza el agente de la contaminación.
TRATAMIENTO
El tratamiento más utilizado fue el Albendazol, seguido por Dexametazona, Fenobarbital, Prednisona y Tratamiento quirúrgico, tal como se expresa en la figura 9.
Figura 9. Distribución porcentual del tipo de tratamiento recibido por los pacientes.
CONCLUSIONES Se efectuó un estudio para determinar la ocurrencia de casos de cisticercosis en tres instituciones de Cochabamba, en el Hospital Albina R. De Patiño, Clínica Cobija y la caja de salud CORDES entre los años 1997 al 2002. Los objetivos fueron: efectuar una actualización de la información que permita a la población conocer esta enfermedad; establecer la frecuencia según el género de los pacientes; establecer la sintomatología presentada con mayor frecuencia por los pacientes afectados; establecer cuales fueron las complicaciones presentadas; la procedencia de los pacientes, los tratamientos suministrados y los antecedentes alimenticios. El estudio fue retrospectivo a partir de la información contenida en las historias clínicas de los pacientes. Los resultados confirmaron la presencia de Cisticercosis en 16 pacientes en las tres instituciones durante ese período. La distribución por género fue de 62 % fueron varones (10) y 38 % (6) mujeres. La distribución por síntomas fue de 56% cefalea, 33% crisis convulsiva y el 11% restante presentó otros síntomas. Las complicaciones presentadas fueron 29% vértigo, 26% crisis convulsiva, 24% nauseas, así como 12% alteraciones nerviosas, y 9% otras. Respecto a la procedencia, 62% fue urbana y el 38% rural. La mayor parte de los pacientes ingirió verduras de tallo corto, aunque no se pudo determinar con certeza el agente de la contaminación. El tratamiento más utilizado fue el Albendazol 49%, seguido por Dexametazona 22%, Fenobarbital13%, Prednisona 13% y tratamiento quirúrgico 3%.
BIBLIOGRAFÍA Basualdo, Juan Ángel. Microbiología y Parasitología, Universidad de la Plata, Buenos Aires - Argentina.
Aramayo, Esther. 2000. Parasitología Médica 1° Edición, Editorial Serigraf. Cochabamba - Bolivia.
Merck . 1999. Manual Diagnóstico y Terapéutica. 10° Edición Editorial Oceano. Barcelona - España.l
http://www.ucentral.edu.ec/facultades/veterinaria/proyectos/proyecteniasis.htm
http://caibco.ucv.ve/Vitae/VitaeUno/Articulos/Infectologia/diagn.htm
AGRADECIMIENTOS Los autores de la elaboración del artículo desean agradecer a la Dra. Esther Aramayo por darnos la posibilidad y oportunidad de realizar el trabajo, a caja CORDES, y al Dr. Arturo Cardona Márquez director de la clínica Cobija, así como también al Lic. Remy Méndez administrador del Hospital Albina R. De Patiño, por permitirnos el acceso a las instalaciones y a las historias clínicas. A Thelma Canedo, Pamela Pelaez, Jaime Prada y Fernando Cardona por su participación en el desarrollo del trabajo, nuestro más sincero agradecimiento.