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Estudio de Parasitosis Intestinal y Desnutrición 
en dos Unidades Educativas de la Zona de
"Ticti - Norte", del Municipio de Cochabamba


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Ronaldo Rodríguez - Bruno Chagas - Claudio Sandro

Unidad de Análisis Clínicos
Departamento de Medicina
Universidad del Valle


Resumen - Con la finalidad de mejorar las condiciones de salud y bienestar de los preescolares que asisten a dos Unidades Escolares, dependientes del Estado Nacional, ubicados en la zona de Ticti Norte de la ciudad de Cochabamba, se realizaron estudios coproparasitológicos, y de determinación del estado nutricional de alumnos asistentes desde el kinder al octavo grado, durante los meses de marzo y abril de 2002.
Se trazó un plan que comprendió la realización de actividades informativas y educativas, actividades de diagnóstico mediante exámenes coproparasitológicos y actividades terapéuticas de acuerdo con los agentes hallados.
El control de las enteroparasitosis debe formar parte de proyectos interdisciplinarios más ambiciosos que incluyan decisiones sobre saneamiento ambiental y mejora de la vivienda y de las condiciones de vida de los niños que asisten a estos centros de enseñanza.
De los estudios realizados se revela que en una población infantil de 621 alumnos de los establecimientos indicados, un índice del 72,91% de los niños se encontraban parasitados y un 29% de niños en estado de desnutrición.

INTRODUCCIÓN

Las infecciones parasitarias intestinales tienen una distribución mundial, con tasas de prevalencia elevadas en numerosas regiones. La ascaridiasis, tricocefalosis y amibiasis se encuentran entre las diez infecciones más comunes observadas en el mundo. En general tienen baja mortalidad, pero igualmente ocasionan importantes problemas sanitarios y sociales debido a su sintomatología y complicaciones.

La aparición de medicamentos eficaces así como los avances en su diagnóstico han permitido pensar y planificar medidas de prevención y control de las mismas. Las estrategias de atención primaria de salud y el énfasis puesto en la medicina preventiva en los últimos años han hecho posible la puesta en práctica de programas viables tendientes a combatirlas.

Las enteroparasitosis pueden transcurrir durante largo tiempo asintomáticas sin diagnosticar. Pero también pueden llegar a provocar cuadros digestivos, inclusive con severa repercusión sobre el crecimiento y desarrollo en los niños. Actualmente se está investigando la incidencia que pueden tener las infecciones parasitarias intestinales sobre el rendimiento escolar, por ejemplo a través de la irritabilidad y el cansancio que provocan, con repercusión sobre la capacidad intelectual y la atención.

El comportamiento humano tiene gran importancia en la transmisión de las infecciones intestinales por parásitos, por lo tanto el éxito de las medidas de control que se implementen dependerá en gran medida de la modificación que se obtenga de los hábitos de comportamiento humano en el sentido de promover la salud y no contribuir a deteriorarla.

Los objetivos de los programas de control de las enteroparasitosis están dirigidos fundamentalmente a reducir la morbilidad a corto plazo mediante la atención médica individual, quimioterapia y educación sanitaria. A largo plazo pretenden reducir la prevalencia a través de la mejora del saneamiento, abastecimiento de agua potable y promoción de la higiene personal y alimentaría.

Las guarderías infantiles o Unidades escolares para preescolares, constituyen hoy una necesidad básica que posibilita el acceso de la mujer al campo laboral. Sin embargo, esta nueva realidad social conlleva algunos riesgos, en particular en lo referente a la transmisión de ciertos agentes infecciosos. Los agentes entéricos tanto virales y bacterianos como parasitarios pueden introducirse, diseminarse y persistir en las escuelas. En países desarrollados se citan como factores de riesgo para algunas infecciones entéricas parasitarias en particular, aquellas que provocan enfermedad diarreica: asisten-cia a los centros por un período mayor a tres meses, presencia de preescolares en la clase y presen-cia de otros niños en el grupo familiar.

En el trabajo de investigación realizado en las escuelas, se destaca una asociación significativa entre infección parasitaria, desnutrición y riesgo nutricional.

Ahora para el gobierno de Bolivia, a través de acciones integradas y coordinadas de promoción, pro-tección, recuperación y rehabilitación de la salud individual y colectiva. Una de sus líneas de acción incluye el programa Nuestros Niños, que promueve el control del crecimiento y desarrollo de preesco-lares que asisten a las diferentes escuelas.

OBJETIVOS

OBJETIVO GENERAL

Mejorar el conocimiento sobre la realidad de las infecciones por enteroparásitos en población infantil aparentemente sana que concurre a dos unidades escolares, ubicadas en la zona periférica (Ticti Norte) de la ciudad de Cochabamba, con la finalidad de planificar en el futuro acciones de prevención y control extensibles al resto de la comunidad.

OBJETIVOS ESPECÍFICOS

METODOLOGÍA

La población estudiada incluyó a los niños comprendidos entre el kinder y el octavo grado, que asistieron durante 2002 a dos Unidades Educativas, cuyos nombres se mantienen en confidencialidad. Se desarrolló el trabajo durante el cumplimiento del servicio de año de provincia en el Centro de Salud "Ticti Norte.

RESULTADOS

Se realizaron un total de 454 exámenes coproparasitarios de un total de 621 alumnos, que se desglosan de la siguiente manera: En los exámenes coproparasitarios, los estudios realizados revelaron la presencia de parásitos en 331 alumnos de los 454 examinados, que mostraría un 72,9% de incidencia de parasitosis en los niños estudiados (Gráfica 1).

La prevalencia de parasitismo global (presencia de agentes patógenos, comensales y otros de patogenicidad discutida) en cada uno de los grados de estas unidades educativas y según la edad de los niños analizados se exhiben en el histograma de la Gráfica 2.

Gráfica 1: Porcentaje de incidencia de parasitosis dentro de los niños estudiados.

Gráfica 2: Histograma de niños parasitados, según curso y edad.

El protozoario diagnosticado con mayor porcentaje de casos fue E. histolítica, hallado en el 40% de los niños (224 niños parasitados), en segundo lugar G. Lamblia con 24% (136 niños parasitazos, luego el E. coli con el 16% (89 niños parasitados), y Hymenolepsis con el 15% (87 niños parasitazos) Y butschi con el 2% ( 9 niños parasitados), este resultado se muestra en la gráfica 3.

Con los resultados, que reflejan una alta incidencia de parasitosis intestinales, y teniendo en cuenta que la desnutrición es una de las complicaciones más frecuentes e importantes en los niños con parasitosis sintomáticas o asintomáticas, también se realizó un estudio complementario de desnutrición tomando como datos de referencia importante la talla, la edad y el peso.

Este índice es inadecuado para distinguir entre diferentes tipos de desnutrición debido a que el niño que es pequeño para su edad por razones genéticas o seculares puede aparecer como desnutrido sin serlo y niños con talla normal y peso bajo para la talla pueden pasar desapercibidos.

Los resultados de la desnutrición encontrada se reflejan por cada curso analizado y porcentualmente en las Gráficas 4 y 5.

Gráfica 3: Protozoarios más frecuentes, dentro de la muestra analizada.

Gráfica 4: Distribución por cursos de los grados de desnutrición.

Gráfica 5: Niveles porcentuales de desnutrición.

Resultados Obtenidos con el estudio de desnutrición:



Gráfica 6: Distribuciones porcentuales de los tipos de desnutrición según nivel escolar.

Puede verse reflejada en los porcentajes de la figura 6, una preocupante situación sobre la desnutrición existente en los diversos niveles educativos de las unidades educativas analizas; estos datos son ampliados en detalle en la tabla 1.

DISCUSIÓN

Dentro del extenso capítulo de las enteroparasitosis podemos distinguir dos grandes áreas: por un lado las parasitosis de grupo, de transmisión directa o indirecta, de alta contagiosidad a través de quistes y huevos o, ya infectantes en las heces recién emitidas, donde la Unidades escolares juegan un papel epidemiológico multiplicador importante, como es el caso de la E. histolitica con (40%), giardiasis (24%) y Hymenolepsis con (15%). Por otro lado se encuentran las parasitosis que dependen fundamentalmente de las condiciones de saneamiento ambiental externas al centro de salud de la zona, como, por ejemplo, las geohelmintiasis (ascaridiasis y tricocefalosis), que no se contagian dentro las unidades escolares.

Numerosas variables pueden incidir sobre la eficacia del plan instrumentado. A pesar de los esfuerzos realizados, es aún elevado el número de niños nuevos que ingresan a las unidades escolares sin control parasitario y tratamiento correspondiente a lo largo del año. Por otra parte se percibe una asistencia irregular de los padres o madres de los niños a las actividades educativas que se realizan, correspondiendo justamente a los responsables de los niños más parasitados. La experiencia nos permite el acceso de preescolares correspondientes a una franja socioeconómica deficitaria. Sin embargo, percibimos que la población de medio socioeconómico más severamente carenciado que constituye focos hiperendémicos de parasitosis intestinales, ha logrado acceder sólo en forma parcial a estos servicios comunitarios que el gobierno ahora ofrece, debido a dificultades de orden social. Se encuentra en curso el análisis de otras variables que podrían influir en el mayor o menor porcentaje de parasitismo: tales como condiciones propias de las unidades educativas (ubicación geográfica, superficie, hacinamiento) o características de su entorno ambiental (tierra, arena). Corresponde a una etapa de profundización posterior la consideración de los diferentes grupos etareos, sexo, presencia de otros niños en el grupo familiar, así como convivencia con animales domésticos.

Propuestas globales de vigilancia y control de enteroparasitosis deberían interesar a las autoridades nacionales en las áreas de salud y educación con la finalidad de racionalizar recursos y optimizar las labores de los diferentes equipos vinculados a esta temática.

CONCLUSIONES

De los estudios realizados en esta población infantil aparentemente sana, se desprende que 72,91% de los niños estudiados estaban parasitados, y dentro de éstos predominaron la E. histolitica con el 40%, giardiasis con el 24% y hymenolepsis con el 15%. Consideramos que es muy importante continuar realizando estudios coproparasitológicos para diagnóstico de enteroparásitos en preescolares que asisten a unidades escolares fiscales, con la finalidad de detectar infecciones sintomáticas y asintomáticas que puedan representar una fuente de infección para el resto de los niños. Tenemos un numero elevado de desnutrición a raíz del ato grado de parasitosis encontrado en las unidades educativas, con sorpresa vemos que hay un alto grado de desnutrición en alumnos de cuarto grado con un índice del 16% seguido por quinto básico con un 13,72% (Tabla 1).

Resulta asimismo relevante participar en encuentros sobre educación sanitaria junto con la población, aportando información que ponga énfasis sobre formas de transmisión y profilaxis de las parasitosis más frecuentes. Este tipo de actividades enmarcadas en los programas de atención primaria pueden favorecer cambios de hábitos y mayor compromiso y responsabilidad de la comunidad frente al problema.

Pensamos que es necesario darle más difusión a estas propuestas de vigilancia y control que deberían implementarse a nivel de las autoridades nacionales, ya que será a través de proyectos intersectoriales que incluyan también mejoras en las condiciones de saneamiento y vivienda, en que se logrará mayor calidad de vida para la población.

Alumnos que participaron en el procesamiento de las muestras obtenidas:

  1. Evan Pereira
  2. Fernando da Siva Saggiorato
  3. Ivan Coleraus
  4. Jhoerbesson Lopes Silva Monteiro
  5. Bruno Gustavo Chagas
  6. Velipe Reyes Najera
  7. Wayra Salazar
  8. Marco Mevegola
  9. Patricia Vargas
  10. Lizete Céspedes Ibañes
  11. Mariela Rodríguez Pérez
  12. Melia Bustamante G.
  13. Xavier Tapia V.
  14. Jackeline Velaga
  15. Maxuwell Augusto Ferreira
  16. Dra. Cecilia Gutierrez

Agradecimientos

Dra. Maria Luiza Herbas, Jefe de área de la Posta de Salud de Ticti Norte y a la Dirección Nacional de Investigación de UNIVALLE.


Tabla 1: Resultados sobre niveles de desnutrición en dos unidades escolares de la zona "Ticti - Norte".

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