
Graduado de Univalle sede Sucre y director del Colegio Montessori comparte su experiencia profesional y destaca el impacto de la formación universitaria en su trayectoria de liderazgo educativo.
La formación académica de calidad, el acompañamiento humano y el compromiso con la excelencia fueron algunos de los aspectos que marcaron la trayectoria del Dr. Wilmer Pérez, director del Colegio Montessori y graduado de la carrera de Derecho y Ciencias Jurídicas de Univalle, durante una entrevista en la que compartió experiencias, reflexiones y aprendizajes que han definido su vida profesional y personal.
Durante la conversación, Pérez recordó con especial gratitud sus años como estudiante universitario, etapa que considera fundamental en la construcción de su carácter y visión profesional. Destacó el apoyo recibido por parte de la institución y el alto nivel académico de los docentes que formaron parte de su proceso educativo.
“Tuve docentes extraordinarios, profesionales de primer nivel que no solo transmitían conocimientos, sino que también inspiraban una manera de pensar y actuar. El rigor académico que viví en Univalle contribuyó significativamente a la formación de mi carácter y a la construcción de una ética profesional sólida”, afirmó.
El graduado recordó con admiración a varios de sus maestros, a quienes considera referentes en su formación jurídica y humana. Asimismo, destacó que la cercanía entre docentes y estudiantes fue uno de los factores que más valoró durante su paso por la universidad, permitiéndole desarrollar una relación de mentoría que trascendió las aulas.
A lo largo de su carrera, Wilmer Pérez ha acumulado una amplia experiencia académica y profesional. Antes de estudiar Derecho, se formó en Filosofía y Teología, disciplinas que complementaron posteriormente su visión jurídica y educativa. Además, participó en organismos internacionales de derechos humanos y formó parte de iniciativas vinculadas a la defensa de personas injustamente acusadas durante periodos complejos de la historia latinoamericana.
Sin embargo, entre los logros que considera más significativos destaca la fundación y consolidación del Colegio Montessori y del Colegio San Juan Neumann, instituciones educativas que actualmente contribuyen a la formación integral de cientos de estudiantes en Bolivia.
“Educar es uno de los mayores desafíos y también uno de los mayores privilegios. La educación tiene el poder de transformar vidas y definir el futuro de un país”, señaló.
Durante la entrevista, el director reflexionó sobre el papel de la educación en la sociedad boliviana y sostuvo que las instituciones educativas deben ir más allá de la transmisión de contenidos o la entrega de títulos académicos. Según explicó, la educación debe fomentar el pensamiento crítico, la creatividad, la innovación y la capacidad de cuestionar realidades para construir soluciones.
En este sentido, destacó la importancia de promover hábitos de lectura, fortalecer el razonamiento lógico y desarrollar habilidades que permitan a los estudiantes responder a los desafíos de un mundo cada vez más complejo y competitivo.
Asimismo, dirigió un mensaje a los jóvenes que enfrentan incertidumbre sobre su futuro profesional, invitándolos a convertir esa inquietud en una oportunidad de crecimiento.
“La incertidumbre es una señal de que estamos vivos y pensando en nuestro futuro. Los estudiantes deben transformarla en una herramienta para innovar, aprender y desarrollar nuevas capacidades. El título profesional es importante, pero nunca debe ser el punto final del aprendizaje”, expresó.
Pérez también resaltó que uno de los mayores valores de Univalle es su modelo de educación personalizada, que permite una interacción cercana entre estudiantes y docentes, favoreciendo un acompañamiento académico constante y una formación más humana.
Finalmente, al resumir las enseñanzas que han guiado su vida, mencionó tres pilares fundamentales: el trabajo duro, la pasión por la lectura y el compromiso permanente con la educación, la justicia y la defensa de la vida.
“Para trascender profesional y personalmente se necesita una incurable intolerancia a la comodidad. Hay que trabajar, aprender y desafiarse constantemente para convertirse en una mejor versión de uno mismo”, concluyó.
La historia de Wilmer Pérez refleja cómo la formación académica, cuando se combina con vocación, disciplina y propósito, puede convertirse en una herramienta capaz de generar cambios significativos en la sociedad. Su trayectoria constituye un ejemplo del impacto que los profesionales formados en Univalle pueden alcanzar al asumir el compromiso de liderar, innovar y contribuir al desarrollo del país a través de la educación.